Las leyes de la naturaleza, la gravedad y los principios que rigen el funcionamiento del sistema inmunitario dictan que lo que sube, baja. Por lo tanto, después de que el sistema inmunitario se haya fortalecido para combatir agentes patógenos como bacterias o virus, o tras experimentar una respuesta inflamatoria intensa durante una enfermedad autoinmune, debería restablecerse un equilibrio.
Este equilibrio se puede lograr con los aportes adecuados, como una dieta saludable, sueño suficiente, ejercicio y suplementación inteligente.
Este es un ejemplo de la brillantez de la naturaleza.
Cambia tu entorno y cambiarás tu respuesta inmunológica.



